miércoles, 27 de julio de 2016

Faunia con niños

Faunia es un parque zoológico que se encuentra en Madrid. A diferencia del Zoo, tiene menos ecosistemas (y hay menos animales, es mucho mas pequeño) pero te ofrece una experiencia algo diferente, ya que tienes la oportunidad de acercarte e interactuar con muchos de sus animales. Eso si, te hacen foto con ellos y puedes comprarla o no por unos 12 euros cada foto. Nosotros tres nos abrazamos a una pitón amarilla gigante y nos fotografiamos junto a un león marino de Steller (la peque se quería traer la pitón de mascota a casa. Y ahora nos dice que quiere ser veterinaria de leones marinos). También puedes vivir experiencias vip -precios en la web- como dar de comer a cocodrilos, bañarte con osos marinos o entrar a la colonia de los pingüinos entre otras.

Sus ecosistemas están cubiertos en un 80% por lo que puedes acercarte cualquier día, aunque haya mal tiempo. Para los pequeños es una experiencia inolvidable y como tal tratamos de vivirlo, dejando de lado que, desde nuestro punto de vista de adultos, el mejor sitio donde podrían estar los animales es en su habitat natural. El precio para los adultos varia entre 15 a 27 euros, dependiendo de la antelación y el día que elijas para ir. Los peques a partir de 3 años pagan entre 15 a 19 euros, y los menores de tres años entran gratis. Encontrareis en el parque bastantes máquinas expendedoras y diversos restaurantes. También hay zonas habilitadas para sentarse a comer si traes de casa tu propio menú. 



Está organizado en áreas temáticas y os da tiempo a verlo todo (incluso con una peque de 4 años) y asistir a los distintos espectáculos y charlas aunque no lo tengáis muy preparado. Además tienes la oportunidad de asistir a Faunia de noche (entradas solo on line) para disfrutar del parque en horario a partir de las 18.00 horas (hay que tener en cuenta que el área de la Jungla cierra a las 20:30 horas y Sombras Silenciosas a las 21.00 horas para verlo de lo primero). Aunque Fania de noche promete menos visitantes, la verdad es que nosotros estuvimos este sábado desde la mañana hasta la tarde y nos quedamos sorprendidos con la poquita gente que había. 



En La Jungla está recreado un trocito de selva amazónica tropical y la peque alucinaba con los distintos monos titis y monos ardilla -que no paran de saltar desde los árboles y corretean libres entre los visitantes, por lo que no es muy difícil incluso tocarlos- con los ibis y los tucanes. Es un recinto pequeño, habilitado en un edificio de dos plantas. En la sala principal, donde están los titis, cada media hora asistimos a una recreación de una tormenta tropical con toda la potencia de la lluvia e incluso el sonido de los truenos para conseguir las condiciones de humedad y calor auténtico que se dan en el Amazonas. En otras zonas puedes ver pirañas, manatíes o pirarucús (peces de unos tres metros de longitud) realmente impresionantes.



El bosque Africano es otro de los ecosistemas presentes, en una zona abierta, muy pequeña y donde solo puedes ver lémures de cola anillada o rufos rojos correteando entre tus pies y saltando entre los árboles.
El bosque templado es también otra pequeña área abierta donde encontrarás grullas y otras aves además de diversos cérvidos que pasean entre los visitantes. 
La bahía de Steller es una piscina en un anfiteatro donde te muestran el show que los entrenadores han enseñado a focas, osos y leones marinos. Bueno, la peque estaba alucinada y con la boca abierta. Es lo que mas le gustó de todo el parque.
Ecosistema de los Polos nos muestra un trozo de la Antártida. Hay una colonia con mas de cien pingüinos y puedes verlos nadando, incubando o sobre el hielo viendo pasar el tiempo. Hay charlas didácticas para los peques y si pagas una interaccion vip, puedes entrar al recinto acristalado y congelado para vivir de cerca lo que es uno de los pingüinarios mas grandes de Europa.



Sombras Silenciosas es un pabellón noctuario donde puedes ver murciélagos, pitones, perezosos de dos dedos, puercoespines u osos meleros. Animales que viven en la oscuridad o en las sombras. A la peque lo que mas le gustó fue la zona de la cueva de murciélagos, se quedó muy impresionada.

Misterios bajo tierra te adentra en una cueva donde puedes ver diversos animales que suelen vivir también escondidos: rata-topos, pirañas, peces rarísimos como ajolotes, etc.

Además tenéis otras áreas mas reducidas como el manglar de cocodrilos (para verlos bien cerca), la granja para que los peques puedan dar de comer a cabritas y cerdos, el territorio wallaby para pasear entre canguros, las tortugas gigantes, el pabellón veneno para conocer algunos animales peligrosos, el cañón de los dinosaurios para ver una muestra plasticosa de algunos ejemplares -lo peor- , la guardería de dragones de Komodo o el Nido, donde puedes ver huevos desde la puesta hasta recién nacidos y polluelos.

¿Merece la pena? Creo que si. Es una forma estupenda de que los peques se acerquen a muchos animales que no conocen en absoluto. Viven una experiencia fascinante. Y Akane estuvo totalmente implicada, preguntando sobre los animales que íbamos viendo. Y confieso que aunque no me gusten estos parques (me da la sensación de que son saca euros y me da penita ver a los animales presos) me quedé alucinada con la experiencia pitón de tres metros sobre mi cuello. Juas! 

Volveremos alguna vez.

14 comentarios:

  1. Estuve en Faunia hace años, estando embarazada de Peque, porque Mr. X daba un curso de medicina de exóticos allí :) Me gustó mucho, sobre todo recuerdo los lémures, me fascinan!
    Has tocado un debate muy interesante, en el que pocas veces me meto porque las opiniones suelen ser inflexibles. ¿Deben existir los zoos o similares? En un mundo perfecto, desde luego que no; en el que habitamos, y si se hace en la dirección que apuntan los centros más avanzados (donde debe primar la conservación, educación e investigación), mi opinión es que sí. ;)
    Muas!

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  2. Es un tema difícil. Por un lado me da la sensación de que algunos animales están tristes, como si estuviesen en una residencia. Vimos a pitones recluidas en expositores de dos metros. Pero es cierto que el parque contribuye a la educación y difusión, y tiene una parte importante didáctica que fomenta el amor y descubrimiento de los animales. Esto casi es lo más importante ya que no podemos cambiar su existencia ni pagarnos un viaje al Amazonas o a los polos para disfrutar y aprender de estos ecosistemas.

    Abrazos!

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  3. No me imagino a tu chico con una pitón (asquerosa) encima jaja

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    1. Jus! Pues estaba pletórico, como la peque. La que estaba más rígida de los tres era yo, a ver si le iba a dar por apretar...
      (que medía tres metros y pesaba más de cinco kilos de puro músculo creo recordar) Jajaja!!!

      ^^

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  4. No me imagino a tu chico con una pitón (asquerosa) encima jaja

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  5. Qué chupada. Había oído hablar de este sitio y espero poder ir algún día! Aquí tenemos el parque de cabárceno bastante conocido y que está genial. Esperamos visitarle este otoño!!

    Feliz día

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    1. Pues algún día cuando vengáis por estos lares, le podéis dar una sorpresa al peque. Seguro que le encanta. Y a vosotros también. El parque de cabárceno es una idea que a mi me gusta mas, en plan zoo en semi libertad, aunque como le decía a Mo, un zoo convencional te permite enseñarle a los peques ecosistemas en vivo que de otra manera no conocerían (como los pinguinarios, las cuevas de los murciélagos, el amazonas...).

      Abrazos!

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  6. Qué chupada. Había oído hablar de este sitio y espero poder ir algún día! Aquí tenemos el parque de cabárceno bastante conocido y que está genial. Esperamos visitarle este otoño!!

    Feliz día

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  7. Suena bien, aunque siempre tengo sentimientos encontrados con zoos y similares.

    Lo de la pitón mola. Yo cogí una el año pasado en el museo ROM de Toronto y es una experiencia.

    Mi hija adora los dragones de cómodo. Igual debería plantearme pasarnos por allí en algún momento...

    ¡Gracias por compartir vuestra experiencia!

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    1. Si, es lo que me pasa a mí. No puedo evitar esa sensación de incomodidad, de sentirme en cierta manera culpable por contribuir -con mi visita- a que ese espacio se siga manteniendo. Pero desde luego, es una experiencia para los niños y mi peque se divirtió y también aprendió muchísimo sobre la naturaleza y los animales. Así que volveremos.

      Abrazos!

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  8. ¡Qué miedo la pitón! Yo no lo haría ni loca, me dan un pánico terrible. Los pingüinos me encantan. Yo estuve visitándolos en Benalmádena, en Selwoo Marina y me lo pasé de fábula admirándolos. Me dan tanta ternura ^^. Un besote

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    1. Yo me sorprendí pues pensaba que me daría bastante miedo, pero cuando la toqué y ví lo suave que es y lo despacio que se mueve, me tranquilicé totalmente. Fue toda una experiencia. Y los pingüinos son puro amor!

      Abrazos!

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