Música y canciones

Música, canciones y cuentos. Desde el nacimiento en adelante...

Empezamos desde que nació la peque a cantarle nanas y canciones suaves de manera muy muy habitual. Hasta los 9 o 10 meses de edad, lo importante era que la música la relajara. Eso incluía desde nanas o música clásica hasta algunos temas de los beatles, coldplay y Mediterráneo de Serrat.





A partir de los 9 meses, que ella ya empezó a mostrar interés por lo que decíamos, buscamos canciones infantiles. Pero somos raros. Es por eso que la mayoría de las canciones y cuentos infantiles nos daban grima. Los que no nos parecían ñoños los veíamos crueles o violentos; otros anticuados o poco estimulantes....


¿Que me decís sino de esta canción que le encanta a su abuela? 

Estaba una pastora, lará lará larito,
estaba una pastora, haciendo requesito.
Un gato la miraba, lará lará larito, 
un gato la miraba con ojos golositos.
Si le hincas la uña, lará lará larito,
si le hincas la uña te cortaré el rabito.
La uñita se la hincó y el rabito le cortó.

¡Pobre gato! ¿Que culpa tiene de ver un quesito sabroso al alcance de su uña? Vaya un castigo... ¡que pastora tan cruel! ¡Cómo íbamos a enseñar esa canción a nuestra peque! 

No nos quedó otra que empezar a versionear canciones y cuentos. Y así, en la canción anterior sustituimos los versos crueles por estos otros: "Si le hincas la uña te comeré a besitos. La uñita le hincó y a besitos le comió."¡Dónde va a parar!

Pues lo que empezó como un juego, se ha convertido en todo un reto. Hasta mi hermana se ha unido a transformar los clásicos. La música se mantiene. 
Os enseño su variante del "Duérmete niño":

Prohibida: "Duérmete niño, duérmete ya, que viene el Coco y te llevará."

Nuestra versión: "Duérmete Akane y soñarás, con animales de otro lugar...
un elefante, un oso polar y dos bogavantes del fondo del mar.
Un cocodrilo, un pavo real, jirafas, leones y un marsupial.
Busca tesoros, baila sin parar, vuela por el cielo en tu nave espacial.
Sigue soñando que al despertar, otro nuevo sueño está por llegar."


Mucho mejores nuestras versiones de canciones clásicas y nos lo pasamos genial. Porque las canciones y cuentos son fundamentales para el desarrollo de la peque. En cada canción va un show: onomatopeyas, ruidos, repeticiones, cambio de voces y tonos. Cuanto mas teatro mejor. La peque se lo pasa pipa y empieza a tratar de imitarnos.

Para fomentar el aprendizaje de los sonidos de los animales, me inventé un cuento sencillo que me pide todas las noches. Sí, solo tiene 14 meses y dice únicamente papá, mamá y cocos [mocos]. Pero cuando quiere el cuento dice también cuak cuak que es lo que hace el pato de la historia. Este es el cuento:

"Érase una vez un granjero que vivía en una granja. La granja estaba en medio de un prado verde verde verde verde. Todas las mañanas, el granjero iba a dar de comer a sus animales. ¿Y qué animales tenía el granjero? 

El granjero tenía un gatito que hacía Miau miauuu.
El granjero tenía un perro que hacía Guau gua guau.
El granjero tenía un patito que hacía Cuak cuak cuak.
y el granjero tenía una vaca que hacía Muuuuuuuu Muuu.
y tenía un caballo que hacía Iiiiiiiigggghhh Iiiiiihhhh.
y el granjero tenía una oveja que hacía Beeee Beeeee.
y tenía un cerdito que hacía Ooinnkk Ooinkkk.

Todas las mañanas, el granjero iba a dar de comer a sus animales. Y después él se tomaba un zumo de naranja ¡Que rico! Y colorín colorado este cuento se ha acabado."


Le encanta y nos divertimos un montón. Intentamos que la peque participe y que interactúe con nosotros. 

Creemos importante vivenciar distintas emociones -no solo las emociones positivas como el amor o la alegría sino también asombro, enfado, tristeza o miedo- que   forman parte de nuestra vida, y es importante también que aprenda a manejarlas y a identificarlas. Saber expresar lo que siente va a ayudarla a que sus rabietas estén mas controladas, por ejemplo. Y la música, las canciones y los cuentos es un vehículo vital para su aprendizaje.

^-^

Entradas populares