Planes con niños: El Jardín de El Capricho


  • PASEO  ALAMEDA DE OSUNA,  25   28042  MADRID 
  • Barrio / Distrito:  ALAMEDA DE OSUNA / BARAJAS
  • Entrada gratis



Del 1 de octubre al 31 de marzo sábados, domingos y festivos de 9 a 18,30 horas.
Del 1 de abril al 30 de septiembre sábados, domingos y festivos de 9 a 21 horas


En mayo salvo en el Retiro o el Jardín Botánico, hay pocos rincones floridos en Madrid. Para daros a conocer un rincón un poco más recóndito, hoy quería hablaros de El jardín El Capricho


 




Es un jardín idílico donde podrás disfrutar de tilos, lilos, árboles del amor, majuelos, celindas, etc. 
  
El jardín El Capricho, considerado patrimonio artístico natural de Madrid, es un gran desconocido. Es un importante jardín de 14 hectáreas que nació en 1784, adquirido por una familia poderosa y muy conocida en los círculos aristocráticos y artísticos del Madrid del siglo XVIII, los Duques de Osuna.

Esta es la familia, vista con los ojos magistrales de Goya ¿la conoces verdad?



La duquesa, doña María Josefa de la Soledad Alonso Pimentel, fue la impulsora del desarrollo de su jardín. En el siglo XVIII era considerada una de las mujeres más influyentes e ilustres. Se rodeaba y protegía a escritores, pintores, toreros, intelectuales y creó este jardín como un paraíso artístico que sería frecuentado por lo más destacado de la época. Los jardines, en esta época, para estar a "la moda" debían cumplir algunos requisitos ornamentales, y se decoraban añadiendo todo lo considerado imprescindible para tener un buen jardín de tipo inglés:

1. Debían de tener elementos románticos que inspiren y dejen volar la imaginación, como un puente sobre un estanque o lago, algún pabellón de imitación romana o algún pabellón tipo chino; un laberinto, un foso o algunos restos de ruinas o esculturas clásicas; también estuvo de moda añadir como decoración del jardín alguna casa o caserón tipo rústico, evocador de la vida idealizada de los "pastores". Este jardín además de contar con estos elementos, dispone de lo que era una ruinosa ermita, donde vivía un ermitaño que debía asustar a los visitantes perdidos.

2. Disponer de elementos que recuerden la naturaleza abrupta: alguna cueva o gruta, caminos tortuosos que se pierden entre la maleza. La vegetación debía ser aparentemente salvaje. No se podían crear avenidas rectas, ya que todo debía estar sometido al factor "sorpresa" y al "descubrimiento".

3. Entre medias de esta "salvaje" naturaleza debían aparecer bancos escondidos, donde los amantes pudieran susurrarse secretos. Era imprescindible un laberinto, para que los enamorados pudieran jugar al escondite...


Al ser un lugar de residencia, es decir, usado por los duques para escapar de la "ciudad" y relajarse, disponía también de un palacio, que actualmente se encuentra en mal estado, y de un casino de baile, un lugar especialmente adecuado para grandes y majestuosas fiestas. No obstante, El Capricho, es especialmente interesante porque dispone de tres tipos de jardines clásicos: además de el paisajista inglés que hemos visto, añade el estilo jardín francés justo delante del palacio y el giardino italiano, en la zona más antigua del jardín y compuesto de setos con abundante arboleda. 

Merece la pena perderse en este oasis, es toda una experiencia para los sentidos.

Imágenes de el estilo paisajista inglés:

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