Nuestros cuentos orales. La ratita presumida.

Seguimos con nuestras versiones de cuentos clásicos. La ratita presumida parece que es un cuento tradicional español cuyo origen se remonta a una novela de la escritora Fernán Caballero y que luego versionaría el padre Coloma. Desde ahí nacieron en el siglo XIX versiones también en francés e ingles. En los originales la ratita es seducida por un gato, con sus maullidos suaves, quien en la noche de boda se zampa a la pobre ratita ilusa.

Aquí está nuestra dulce versión, mas apta para mi peque y que se cuenta en menos de cinco minutos.




"Érase una vez una ratita muy guapa y bonita, a la que le gustaba mucho mirarse al espejo. Se llamaba la ratita presumida. Un día estaba barriendo su casita y mientras cantaba su canción:

"Tralará larita, barro mi casita,
tralará, tralarita."

De repente, se encontró una moneda de oro en el suelo. 

"¡Una moneda de oro! ¡Que bien! Pero... ¿qué me voy a comprar?
Ya sé, me compraré... unos caramelos. No, no... que me dolerán los dientes.
Ya sé, ya sé... me compraré una tarta. No, no... que me dolerá la tripita.
Ya sé. Me compraré un lazo... y ¿de qué color?.
Será un lazo rosa, azul, verde, naranja, rojo y amarillo... será un lazo
arcoíris."

Y se fue a la tienda, se compró el lazo y se lo puso. Al llegar a su casa empezó a barrer el jardín, cantando su canción:

"Tralará larita, barro mi casita,
tralará, tralarita."

Y llegó un perro y le dijo:

"Ratita, ratita... qué bonita estás. ¡Algún día contigo me he de casar!".

La ratita preguntó:

"¿Y qué harás por las noches?" "Guau, guauu... ladrar y ladrar." dijo el perro. 
"Pues contigo no me he de casar".

Y llegó un gato y dijo:

"Ratita, ratita... qué bonita estás. ¡Algún día contigo me he de casar!".

La ratita preguntó:

"¿Y qué harás por las noches?" "Miauuuu... maullar y maullar." dijo el gato. 
"Pues contigo no me he de casar".

Y llegó un rana y dijo:

"Ratita, ratita... qué bonita estás. ¡Algún día contigo me he de casar!".

La ratita preguntó:

"¿Y qué harás por las noches?" "Croac, croac... croar y croar." dijo la rana. 
"Pues contigo no me he de casar".

Y llegó un ratoncito muy bonito y guapo y le dijo:

"Ratita, ratita... qué guapa y qué bonita estás... ¡Algún día contigo me he de casar!"
La ratita preguntó:

"¿Y qué harás por las noches?" "Dormir y dormir y contigo soñar." dijo el ratón
"Pues contigo me he de casar".

Y se casaron, fueron felices y comieron perdices. Y colorín, colorado este cuento se ha acabado... ¿te ha gustado?"


notas

Se puede alargar según vayas necesitando e incorporar distintos animales. 


Es muy divertido dejar que participen en el cuento e incorporen ellos distintas partes del relato que ya conozcan. Por ejemplo, a Akane le digo... "... y la ratita se encontró..." dándole pié para contestar. Siempre dice contentísima "...la moleda de olo en e suelo". Igual con el color del lazo: a veces es arcoiris, a veces solo rojo y rosa... a veces en vez de un lazo son unos zapatos arcoiris y un lazo rosa... jajaja... es muy divertido. ¿Lo conocías?

feliz día!

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