nuestros cuentos orales: los tres cerditos

Los tres cerditos. Una nueva dosis de cuentos orales infantiles. En este caso se trata de una fábula perteneciente al folclore tradicional que tiene varias versiones. La nuestra está adaptada por nuestra peque que modifica el cuento un poquito según su gusto. Se cuenta en cinco minutos.



Érase una vez tres cerditos que iban paseando por un bosque. De repente, el cerdito mayor dijo:  “Que sitio tan bonito. Me voy a hacer aquí una casita de pajas amarillas y azules.” El cerdito pequeño le preguntó:¿De paja? Y ¿no te da miedo que venga el lobo y la tire?”. No, no le tengo ningún miedocontestó el cerdito.

El cerdito mediano y el pequeño se marcharon. Iban paseando cuando al llegar a un claro en el bosque el cerdito mediano dijo: Que sitio tan bonito. Me voy a hacer aquí una casita de madera”. El cerdito pequeño le preguntó:Y ¿no te da miedo que venga el lobo y la tire?” “No, no le tengo ningún miedo al lobo”, contestó.

El cerdito pequeño siguió paseando y llegó junto a un claro lleno de flores, junto a un río. Y se dijo:Que sitio tan bonito. Me voy a hacer aquí una casita, pero será de piedras. Así, si viene el lobo, seguro que no puede tirarla.”



Entonces entró el lobo rosa en el bosque. Venía cantando su canción:“¿Quién teme al lobo feroz, al lobo, al lobo…? ¿Quién teme al lobo feroz, al lobo feroz?”. Y vio la casita de pajitas de colores del cerdito grande. Y dijo: Cerdito, abre la puerta y dame una manzana o soplaré, soplaré, soplaré y tu casa derribaré” “Lobo, no te tengo miedo” contestó el cerdito. “Pues ahora verás… fufffuuuuufuuufuuuuufuuu”. Y sopló y la casa tiró. El cerdito se fue corriendo a casa de su hermano.

El lobo se dirigió a la casa del cerdito mediano, la de madera. Y dijo:Cerdito, abre la puerta y dame dos manzanas o soplaré, soplaré, soplaré y tu casa derribaré” “Lobo, no te tengo miedo” “Pues ahora verás… fufffuuuuufuuufuuuuufuuu”. Y sopló y la casa tiró. Los dos cerditos se fueron corriendo a casa de su hermano.

Entonces el lobo se fue a la casita del cerdito pequeño. Y al llegar dijo:“Cerdito, abre la puerta y dame tres manzanas o soplaré, soplaré, soplaré y tu casa derribaré” “Lobo, mi casita es de piedra y no podrás derribarla” “Pues ahora verás… fufffuuuuufuuufuuuuufuuu” Y sopló, y sopló, y sopló… y la casa no tiró. “¡Jooolin!” dijo el lobo “yo solo quería merendar manzanas...”. El cerdito pequeño le dijo “Lobo si lo pides por favor, merendaremos todos juntos”. “Gracias cerditos… pues vamos a merendar juntos”.

Y comieron muchas manzanas, se divirtieron mucho y fueron amigos. Colorín, colorado, este cuento ha acabado.
______

¿Y tu tienes otra versión de los tres cerditos? ¿Lo conocías? ¿Te gusta nuestro lobo rosa que busca manzanas para merendar?

feliz día!

Entradas populares