Lecturas y actividades con la peque: juegos de preguntas

Vocabulario extra para los 16 meses: jugar a preguntar

Una manera de hacer partícipes a los más pequeños (quizás a partir de los 15 meses, dependiendo de cada niño) de las historias y cuentos es narrar las historias de una manera divertida, escenificando las situaciones y enseñando al peque nuevo vocabulario apoyándonos en las imágenes de los cuentos. 

Así, la "lectura" se va convirtiendo en un juego, donde todos interactuamos. Las preguntas, al mismo tiempo, nos permiten ver el nivel de comprensión de la peque. Es importante encontrar el momento adecuado, es decir, cuando veamos al niño predispuesto y participativo, para ir convirtiendo la lectura en una rutina más.  


El cuento favorito de nuestra niña, desde los 15 meses, es Mila MuuEs un libro que nos regalaron y cuya edad recomendada es a partir de los 3 años, pero que a la peque le entusiasmó desde el primer momento debido a que: 


- Es muy grandote y viene con texturas. Presenta cada animal con rimas.
- Sus tapas y hojas son duras, a prueba de mordiscos.
- Las ilustraciones se ven muy bien y son muy coloridas.
- Es de animales y ella ya conocía alguno como la vaca.


Gracias al juego de preguntas, ya es capaz de señalarte (aprendió hace poco gracias también a esta actividad) y de reconocer un montón de palabras.


Conoce                Akane dice...

Vaca                   buuuuufffff   (el sonido que hace la vaca, muge)
Osa                    tutú (la osa lleva un tutú)
Patito                 cuacua (ya lo usaba)
Elefante              iíiiiiiiiiiiiiiii (el sonido que hace, barrita)
Cerdito               ito
Oveja                 beeee
Pez                    pe
Pinguinos            uinos
Oso panda          paanpa
Zapatos              atos
Mono                  Uu aa aa aa (el sonido que hace el mono)



Y sabemos que aunque no las diga, conoce esas palabras porque si ve uno de esos animales en otro sitio los relaciona. Si ve un elefante en otro cuento, lo señala y hace "iíiiiiii" y nos mira esperando nuestra aserción. Y claro, nosotros sonreímos orgullosos e indicamos: "Si, muy bien, es un elefante" (y se nos cae la babita). 

Ha asimilado el concepto, y aunque las ilustraciones sean algo distintas -en Mila Muu el elefante es rosa- ella es capaz de inferir que lo que ve es el mismo animal. Bueno, según he leído en algunos estudios, los peques aprenden que los colores van asociados a los objetos mucho más tarde y es por eso que pueden pintar un elefante azul o una vaca verde. Su cerebro procesa primero formas, sin entrar en detalles secundarios como el color vinculado a esas formas.

Y eso que ha aprendido es capaz de trasladarlo a otros ámbitos: el otro día le mostraba una manzana roja en un cuento; pues ella se fue a por otro libro donde aparece otra manzana y me lo enseñó, mientras señalaba de uno a otro como diciendo "...que aquí hay otra mami...". Fui a por una manzana de verdad, y la puse junto a los dibujos, para completar el proceso. La cogió, se rió y le pegó un bocado. Y se la devolvió de nuevo a mamá, entre escupitajos, porque no le gustan nada las manzanas de verdad.

Jugar a preguntar es una técnica que permite divertirse, interactuar y aprender a la vez ¡es genial! Nosotros también usamos esta técnica con las partes del cuerpo, y Akane ya reconoce y señala bastantes.


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